29 oct 2010

Soy sexy y no puedo evitarlo


He vuelto a pasar la tarde visitando a los niños hospitalizados. No es que de repente me haya convertido en la Reina Sofía, es que estoy haciendo un trabajo de clase.

Fui con dos compañeras a visitar a un niño. Llegaron más tarde sus abuelos sonrientes comentando la suerte que tenía de tener a dos chicas tan guapas dandole conversación. El niño contestó que no le gustaban las mujeres. El abuelo quiso descartar el malentendido corrigiéndole "querrás decir que no te gustan estas mujeres, pero sí otras, que sé que de tu clase te gusta alguna, ehh". El niño le calló la boca con un "No me gustan las mujeres, me gusta él (señalandome a mí), me gustan todos los hombres. Vamos, que soy un poquito gay". Ojalá nos hubieran sacado una foto para ver quién se quedó más blanco, si sus abuelos o yo. Tras unas milésimas de segundo en silencio sepulcral, reaccionó nerviosa la abuela diciendo que eso no podía ser, porque ella era "tradicional", y después se le unió el abuelo. A mí me empezó a entrar mucho calor y dí una excusa para irme. Mis compañeras se quedaron.

Se lo conté a dos compañeros y fuimos a otra habitación donde ya había una de nosotros hablando con un niño de 12 años que estaba en una cama. Le dice, sobre mí, en tono de broma "Ahí viene mi compañero, el más feo y desagradable de la clase. Los profesores no pueden ni verle". El niño me miró y contestó "no me parece feo".

Y así es como dos niños, sólo con dos frases, me han convertido en el sex symbol del hospital infantil para cachondeo de mis compañeros.

1 comentario:

  1. eres consciente de que has presenciado la salida de armario más peculiar de la historia?

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