
Debería ser considerado un arte la capacidad de crearse problemas uno mismo para autboicotearse la vida. Me veo a mí mismo rodeado de gente hundida por problemas que no existen realmente. Me cansa y evito intervenir. Esa gente tiene que perderlo todo y tocar fondo, que es la única manera de darse cuenta qué es importante. La frivolidad está muy mal vista pero es la única salida, partirse de risa mientras ocurre, como los maestros chinos que miran impasibles cómo les sangran las manos a sus alumnos de golpear tacos de madera. Y digo que debería ser arte porque hay que ser muy creativo e ingenioso para buscarse los problemas que veo a mi alrededor. Debería estudiarse en la universidad, para tener el día de mañana gente preparada para crearnos los nuestros, aunque los de hoy ya prometen. El agotamiento, la desesperación, la soledad, el dolor y el aburrimiento no deberían tener la mala fama que tienen, porque cuando ya son insoportables son nuestra gasolina. Que a partir de lo peor ya solo queda mejorar, y en ese camino se pierden muchos miedos.
A pocas cosas tengo miedo ya.
A pocas cosas tengo miedo ya.
