24 jul 2011

Tocar fondo


Debería ser considerado un arte la capacidad de crearse problemas uno mismo para autboicotearse la vida. Me veo a mí mismo rodeado de gente hundida por problemas que no existen realmente. Me cansa y evito intervenir. Esa gente tiene que perderlo todo y tocar fondo, que es la única manera de darse cuenta qué es importante. La frivolidad está muy mal vista pero es la única salida, partirse de risa mientras ocurre, como los maestros chinos que miran impasibles cómo les sangran las manos a sus alumnos de golpear tacos de madera. Y digo que debería ser arte porque hay que ser muy creativo e ingenioso para buscarse los problemas que veo a mi alrededor. Debería estudiarse en la universidad, para tener el día de mañana gente preparada para crearnos los nuestros, aunque los de hoy ya prometen. El agotamiento, la desesperación, la soledad, el dolor y el aburrimiento no deberían tener la mala fama que tienen, porque cuando ya son insoportables son nuestra gasolina. Que a partir de lo peor ya solo queda mejorar, y en ese camino se pierden muchos miedos.

A pocas cosas tengo miedo ya.

21 jul 2011

En el filo del cuchillo


  Qué dificil resulta vivir en el filo de un cuchillo durante años. Es como tener un tanque bombardeando cada día la necesidad de seguridad de mi pirámide de Maslow. Es agotador. Creo que ya soy inmune a las malas noticias. Todos los días hay malas noticias personales. Me preguntan cómo es posible soportar trabajar en una profesión rodeado de miseria, de enfermedad, de gente moribunda. Pues es posible porque no son yo, les está pasando a ellos, no a mí, y no puedo sentirlo como mío porque de otra manera, sumado a mis cosas, no podría levantarme de la cama.

   La parte buena es que me estoy dando cuenta de las cosas. De mi edad y de lo que tengo. Tengo que aprovecharlo todo, porque un cambio radical puede esperarme a la vuelta de la esquina. Es urgente deshacerme de las mierdas que no quiero para nada y de todo lo que me reste libertad, así sean mis propios recuerdos. Me voy a divertir. Voy a aprovechar las oportunidades. Me lo voy a pasar bien. Voy a envejecer orgulloso de haber vivido conscientemente cada etapa de mi vida desde ahora. Y cuando los años no me permitan seguir adelante con mi plan, en mi mesita de noche habrá dos inyecciones: una de tiopental y otra de cloruro potásico. Vivir adrede y morir adrede.