28 may 2011

Spanish Revolution (II)


De verdad que siento partir el tono de humor de este blog, pero lo que pasó ayer fue muy grave. Los españoles fuimos víctimas del terrorismo, nuevamente. Sí, me estoy refiriendo al desalojo de Barcelona.

terrorismo.

1. m. Dominación por el terror.

2. m. Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror.


La lluvia de palos de ayer en Barcelona no fue otra cosa que TERRORISMO. Cuando vemos esa palabra pensamos en musulmanes con turbantes y bombas. No. Terrorismo es todo aquello que se hace para modificar tus actos infundiendote miedo. Golpean en Barcelona, pero el mensaje es para el resto de España. Depende de cómo recibamos este mensaje, seremos víctimas de terrorismo o no. Barcelona no lo ha sido, aunque se ha llevado los palos. Si la manifestación del próximo domingo no es masiva, habrán ganado los terroristas. No hay nada a lo que tengan más miedo que a que pierdas el miedo.

En otro órden de cosas, es necesario arrasar con el perroflautismo. Han utilizado un movimiento serio y legítimo para convertirlo en un instrumento para satisfacer su necesidad de pertenencia. Líderes naturales que se tornan autoritarios, gente que promociona pseudociencias, talleres y seminarios. NO. No va de esto la cosa. Nos está quitando más credibilidad de la que ningún medio de comunicación afín al gobierno podría. Son el caballo de Troya que destruirán todo esto si no cerramos algunas puertas.

Otro caso son las propuestas. La "spanish revolution" está funcionando como si fuera un partido político federal. ¿Para qué cojones tiene que recoger propuestas variadas? NO QUEREMOS ELEGIR, QUEREMOS PODER ELEGIR. El que quiera una banca pública o endurecer el maltrato animal, que vote a la izquierda. ¿Asambleas? Están bien para debatir, pero no para decidir. No podemos fingir que somos la representación del pueblo aunque lo parezcamos.

¿Queremos ser un partido? Apuesto a que no. Las propuestas concretas restan credibilidad con tan solo recogerlas. Un movimiento pide una cosa, no muchas. Cuando se piden muchas cosas, no es un movimiento sino un partido político. Cada propuesta de más que se haga, son apoyos menos que tiene el movimiento, por eso debe ceñirse a tres o cuatro puntos básicos.

Ya entrando en las propuestas concretas del movimiento cuasi partido, podemos ver una sarta de estupideces no solo no beneficiosas para la economía española sino profundamente perjudiciales. SE CONFUNDE 'CÓMO QUEREMOS ESTAR' CON 'QUÉ TENEMOS QUE HACER PARA ESTAR COMO QUEREMOS'. Son propuestas que ignoran que España es una economía interconectada inmersa en un proceso de reformas para bajar el riesgo de quiebra récord en el que nos encontramos. Si vamos a hacer propuestas económicas, cosa que no recomiendo, mejor saber dónde estamos y dónde queremos llegar.

Es necesario seguir presionando, y sobre todo seguir despertando a la gente, pero debemos saber que el gobierno no nos va a escuchar. Entre otras cosas, porque no puede. Cualquier medida que mejorara la democracia dispararía inmediatamente el riesgo de quiebra en este momento (la gente no está muy a favor de ceder sus derechos para pagar un dinero que pedimos sin poder hacer frente). Por eso, el movimiento debe ceñirse a formar anticapitalistas (¡oh, que palabrota!). Esta es la razón por la cual todos los días escucharemos a Zapatero darnos la razón antes de decir que las reformas continuarán hasta donde tengan que llegar. Habla para nosotros y a la vez para los mercados. Ni el presidente del gobierno se libra de ser un pelele del capitalismo.
Es necesario entender que el problema no está en el que nos da el dinero sino en el que lo pide, que no es otro que nuestro gobierno. Es algo dificil de comprender para la mayoría, que aún ve el problema en el camello del barrio en lugar de verlo en el drogadicto.

Donde sí tiene margen de maniobra el presidente es en el tema de la corrupción. Quizá hubiese estado pensando alguna medida para endurecer las condiciones de los sospechosos o condenados por corrupción. Quiza no, porque ceder a una de las peticiones alimentaría al movimiento. Nunca lo sabremos, porque el partido que se toma a broma la corrupción ha ganado con mayor margen que nunca unas elecciones autonómicas y municipales. Después de esto, se puede decir que a la mayoría de los españoles le importa una mierda que roben dinero público. Por tanto, el movimiento no representa a la mayoría y es eso lo que hay que habría que cambiar.

¿Quién va a ganar? ¿El capitalismo o nosotros? Contando con que si ganamos nosotros, seremos los que más perdamos.

1 comentario:

  1. Grandísimo texto! me dan ganas de imprimirlo e ir a la asamblea a leerlo, aunque al menos aquí, no entenderían ni la mitad y me echarían con gestos del micrófono xD

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