
He estado escuchando hoy una charla de Dan Gilbert (profesor de psicología en Harvard) en
TED talks (conferencia anual a la que cuesta unos 6.000 euros acudir) que hablaba de felicidad y libertad de elección, y me ha gustado tanto que quiero compartirla así que lo resumiré porque pocos van a escuchar más de 20 minutos de charla.
Según el profesor existe dos tipos de felicidad: natural y sintética.
La
felicidad natural es la que entendemos hoy día como la única posible: cuando tenemos lo que deseamos. Muy muy difícil de conseguir y mantener.
La
felicidad sintética es aquella que creamos nosotros mismos a través de la aceptación de lo que ya tenemos. Algo más fácil de alcanzar y no se distingue de la felicidad natural en la práctica.
Si tuvieramos que elegir entre
quedarnos paralíticos o
ganar la lotería, todos eligiríamos ganar la lotería. Sin embargo, el profesor explica que un año después, los niveles de felicidad, tanto en uno como en otro caso son muy parecidos. Ganar la lotería nos proporciona felicidad natural temporal, aceptar la parálisis nos da felicidad sintética permanente.
También habla de la satisfacción y la libertad de elección. Todos preferimos un abanico de opciones, cuanto más grande mejor, a la hora de elegir algo. Nos da la sensación de que al comparar minuciosamente estamos decidiendo nuestra satisfacción final. Para obtener felicidad natural nos exigimos elegir lo mejor, y en el momento en el que salga algo que lo supere, nuestra satisfacción con la elección desaparecerá. Sin embargo,
cuando las opciones son muy limitadas, la satisfacción con nuestra elección es mucho mayor. Punset ya trató este tema y asegura que, cuando no tenemos toda la información a la hora de tomar una decisión, es mejor elegir al azar para evitar estrés, ya que no tenemos datos en los que basar nuestra elección, por mucho que tratemos de encontrarlos.
El último punto del que habla es la
posibilidad de cambiar de opinión. Creemos que tomar decisiones reversibles es fácil y cómodo que tomar decisiones irreversibles, pero muchos estudios nos dicen que es justo al revés. Cuando nos devuelven el dinero si no estamos satisfechos, ya nos están creando insatisfacción, porque nos obliga a replantearnos una y otra vez si nuestra elección ha sido la correcta.
Cuando elegimos algo sin posibilidad de cambiarlo después, nos gusta más nuestra elección. Dejamos de plantearnos si ha sido acertada la decisión y pasamos a disfrutar lo que tenemos.
Probablemente ahí esté la felicidad del pobre: hay poco donde elegir y lo que tenemos apenas podemos pensar en sustituirlo así que no queda otra que aceptar la situación.
Probablemente ahí esté la infelicidad del rico: más libertad de elección, elecciones más reversibles, la aceptación es innecesaria.
Todo esto explica por qué hay gente que teniendo un iPhone seminuevo se compra un iPhone 4 y dentro de unos meses haga cola para comprar un iPhone 5.
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De todas formas, si a alguien le interesa la charla la puede ver con subtítulos en español en http://www.ted.com/talks/view/id/97